Miénteme desnuda, sin poder ocultar
más que los gestos y así poder creerlo todo, sin trampa ni cartón
ni celofán, tinta invisible y miradas a medias, palabras a medias.
Déjame tragarme todos tus cristales, tu verdad más diáfana, la voz
que aveces se corta en medio de la conversación y dice palabras
inaudibles apenas moviendo los labios para continuar la conversación
sin cambio de bobina ni quemadura de cigarrillo que te avise de la
discontinuidad de nuestra vida de 35mm.
No hay comentarios:
Publicar un comentario