Y si los dias pasan sin las promesas de café que nunca se cumplen, me dedicaré a robar bicicletas para venderlas al enemigo, así nos gane terrerno. Hecho de menos la habitación de las ventanas, esta habitación tan pequeña no deja lugar para la imaginación, no puedo inventar ventanas ni romper palabras.
Hoy es uno de esos días en los que no soy Marco Polo.
Hoy tampoco hay ciudades con tu nombre.
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