Todavía confunde el sueño y la
vigilia, la realidad se extiende como la cama hecha sin ganas, con
las mantas extendidas y aun así llenas de imperfecciones y pliegues.
Sabía que la desintoxicación sería dura, por eso evadió las
promesas y las fechas de entrega, se mira al espejo y espera, desea,
verse envejecido, una señal de que los relojes vuelven a latir y
bombean ganas de quedarse con las ganas, de intentarlo al menos,
equivocarse otra vez para poder sentirse vivo. Él que podía contar
su vida uniendo errores se ha quedado sin ellos, los ha cometido
todos y ya no quedan más intentos con los que construir una
casualidad, una tan bonita como la que le impulso a recorrer el mundo
alzando ventanas en las paredes garabateadas con manifiestos de
celofán y magia.
sábado, 16 de febrero de 2013
sábado, 9 de febrero de 2013
Prove us wrong
I dare you to shout to the clouds and stop the rain, to take back the water up there. I dare you to dare me, to prove me wrong, defy the time and broke all the clocks. Because I can't remember in wich part I stopped to run towards things and started to run away from them, when the feeling of waiting just to see if something happens became a delay, a countdown to a game over. Lets make a deal and defy everything that doesn't feel right until we become the disowned childs of the world we made.
viernes, 1 de febrero de 2013
Instrucciones para caminar
Se trata de poner un pie y después el otro. Repítalo de forma indefinida hasta llegar al destino deseado.
Él ya nunca duerme en su cama, ha perdido el gusto por los pequeños placeres. Relee los mismos libros una y otra vez porque no quiere nuevas aventuras, confía en que ninguna de esas historias sabe mentirle, pero se equivoca. Nunca había gastado tanto papel y escrito tan poco, borrar se ha convertido en la nueva excusa, pero él dice que en realidad ahora es más crítico y no puede escribir cualquier cosa, y se equivoca, se equivoca tanto que el lápiz ha dejado de hablarle y no se dignará a dirigirle la palabra hasta que él comprenda que no es enemigo del tiempo sino testigo de sus caprichos y que la magia que buscaba habita bajo su propia piel.
Él ya nunca duerme en su cama, ha perdido el gusto por los pequeños placeres. Relee los mismos libros una y otra vez porque no quiere nuevas aventuras, confía en que ninguna de esas historias sabe mentirle, pero se equivoca. Nunca había gastado tanto papel y escrito tan poco, borrar se ha convertido en la nueva excusa, pero él dice que en realidad ahora es más crítico y no puede escribir cualquier cosa, y se equivoca, se equivoca tanto que el lápiz ha dejado de hablarle y no se dignará a dirigirle la palabra hasta que él comprenda que no es enemigo del tiempo sino testigo de sus caprichos y que la magia que buscaba habita bajo su propia piel.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)