Al final todo vuelve a las premisas,
las figuras de cristal tienden a quebrarse y no hay quien se atreva a
recomponer los pedazos con las manos desnudas. Soy todas las veces
que has dudado, soy la hiel filtrada en tu almohada, soy nada más
que palabras. Ahora que el valor se ha convertido en la nueva escusa,
he perdido la noción de lo que da miedo, soy el ingenuo
convaleciente que guarda cama por no saber cuando tenía que correr.
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