miércoles, 14 de diciembre de 2011

Pola

Era de esperar que las letras volvieran a tatuarse en tu piel inmantadas por la distancia, esa distancia que desmantela los caracteres en tinta y no en intenciones. No puedo evitarlo, puedo correr, puedo alejarme, inventar chicas polares y hacerlas creer que no eres tú, que tú eres la inventada y tu nombre es Pola.
He permitido al tiempo hacer su movimiento, dejarlo en sus manos para cuando esté preparado, preparado yo, que no el tiempo, el tiempo nunca dice nada. Pero despues de tantos años sigo sin encontrar las palabras que detendrán su pulso, las que hagan que la frase estoy enamorado de tí sea una redacción sobre el verano escrita por un niño de nueve años enfurruñado una mañana de septiembre en clase por no haber ido a la playa. Temo que el día que encuentre las palabras no te encuentre a tí, que me hayas olvidado y ya no nos estemos buscando.

Se que tu nombre no es Pola, como yo no soy Marco Polo. Pola es sólo un nombre de ciudad a lo lejos, pero cuando me acerco, cambia.


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