La ficción tiene muchas cosas que
opinar sobre su realidad, vive saltando de casualidad en
casualidad como en baldosas amarillas, negando las coincidencias por
ser la respuesta más razonable y seguramente veraz. Nunca le ha dado
mayor importancia al firme del camino si al final hay una ciudad que
cambie desde dentro, una Venecia para Marco Polo, la ciudad que los
del altiplano dieron un nombre capicúa sin saberlo. Nunca le ha
dado mayor importancia al firme del camino y lleva años caminando en
círculos al rededor de una ciudad imantada, orbitando sin llegar a
ninguna parte. El tiempo hace mella en la palma de su mano y en cada
vuelta hay una rallita más, una nueva colección de pasos mal
invertidos.
domingo, 30 de junio de 2013
sábado, 15 de junio de 2013
Fotomatón
Siempre he preferido los imposibles, mi
vida está llena de imposibles, como besarte dentro de un fotomatón,
introduciendo monedas como si ese fuera el único lugar donde
tuviéramos permitido hacerlo y esconder los pequeños cuadraditos de
papel fotográfico por la ciudad, como carteles de se busca.
Porque eres fotografía, mi instante de
colores quemados y ahora que no se fabrica nuestra película te
retrato con papeles caducados. Eres capicúa y no importa que tus
letras no se lean igual en ambos sentidos, porque eres la
guardiana de las palabras y las letras danzan cuando estás cerca. Eres magia y si hubiera forma en la que
pudiera explicar eso, no serías magia, no serías fotografía y no serías capicúa.
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