martes, 29 de mayo de 2012

Proyeccionista


Miénteme desnuda, sin poder ocultar más que los gestos y así poder creerlo todo, sin trampa ni cartón ni celofán, tinta invisible y miradas a medias, palabras a medias. Déjame tragarme todos tus cristales, tu verdad más diáfana, la voz que aveces se corta en medio de la conversación y dice palabras inaudibles apenas moviendo los labios para continuar la conversación sin cambio de bobina ni quemadura de cigarrillo que te avise de la discontinuidad de nuestra vida de 35mm.


martes, 22 de mayo de 2012

24 horas de Le Mans


No puedo seguir si pierdo los pasos y el tacto se remonta a los días color índigo, cuando pintabas las paredes de las cafeterías a tu gusto y yo lo imaginaba azul oscuro. No se puede vencer sin enemigos, sin nadie presente al cruzar la meta. He decidido hacer de la bandera a cuadros un pañuelo de limpieza, de esos que con el tiempo se van rompiendo y piensas que es imposible cuando solo lo has usado para quitar el polvo. Hoy soy la mirada de la gente que no repara en ti cuando caminas por las calles, el silencio y la ignorancia; soy el tiempo de los transeuntes que no llevan reloj.



martes, 8 de mayo de 2012

Orologi stanchi

Sono riuscito a dimenticare tutte le film che avevo voluto dedicare, i libri che parlano di te, (anche tu non lo sai). Ho dimenticato tante cose che adesso non so come fare per essere una persona normale, niente di speciale, soltanto il ragazzo confusi che rompe gli adesivi delle birre. Oggi è uno di quei giorni che non ci sono città con il tuo nome.


viernes, 4 de mayo de 2012

Get real


Al final todo vuelve a las premisas, las figuras de cristal tienden a quebrarse y no hay quien se atreva a recomponer los pedazos con las manos desnudas. Soy todas las veces que has dudado, soy la hiel filtrada en tu almohada, soy nada más que palabras. Ahora que el valor se ha convertido en la nueva escusa, he perdido la noción de lo que da miedo, soy el ingenuo convaleciente que guarda cama por no saber cuando tenía que correr.



martes, 1 de mayo de 2012

Ficciones


Siempre me arrepiento y deshago el camino, fijandome atentamente de pisar sólo las baldosas amarillas, todo lo demás es lava y si caigo, se acaba el juego. Me gustan las respuestas inventadas de las preguntas que nadie se hace, como si de verdad existe el tiburón jaguar, saber cómo es el corazón de las alcachofas o lo que Otto escribía en sus aviones de papel. Me gustan tantas cosas que me vuelvo a equivocar de baldosa y tengo que empezar otra vez.