Siempre he preferido los imposibles, mi
vida está llena de imposibles, como besarte dentro de un fotomatón,
introduciendo monedas como si ese fuera el único lugar donde
tuviéramos permitido hacerlo y esconder los pequeños cuadraditos de
papel fotográfico por la ciudad, como carteles de se busca.
Porque eres fotografía, mi instante de
colores quemados y ahora que no se fabrica nuestra película te
retrato con papeles caducados. Eres capicúa y no importa que tus
letras no se lean igual en ambos sentidos, porque eres la
guardiana de las palabras y las letras danzan cuando estás cerca. Eres magia y si hubiera forma en la que
pudiera explicar eso, no serías magia, no serías fotografía y no serías capicúa.
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