Vamos a detener el suicidio de las
gotas de agua sólo con mirarnos, secar las baldosas que pisamos
saltando de dos en dos, siempre las del mismo color y voy a dejar que
seas tú quien pise las de color amarillo. Las agujas del reloj
apuntarán hacia nosotros y no habrá tiempo, nunca, seremos
públicamente marginados por matar al tiempo, detenerlo una noche y
no volver a dejarlo latir. Vamos a detener todo a nuestro paso,
nuestra respiración, ser fotografía y cristal, capturar cada
momento perfecto y empapelar las paredes con ellos, dejando un un trozo para ver a través de la ventana y saber cuando el mundo empieza a girar de nuevo, cuando tenemos que recuperar nuestra vida de despertador.
Fuera está lloviendo y no hay nadie
aquí para detener el suicidio de las gotas de agua.
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